11 chistes paisas para contar en cualquier reunión

cafe-la-bastilla-11-chistes-paisas-destacada

Paisa que se respete nunca se vara y menos para contar chistes. Pero como nunca está de más una ayudita, aquí te dejamos una guía para que seas el alma divertida de cualquier reunión        

Paisa que se respete nunca se vara, mucho menos a la hora de contar chistes. Pero, nunca está de más una ayudita. A continuación te dejamos algunas exageraciones y chistes cortos que puedes compartir la próxima vez que estés tardeando con tus amigos o tu familia, acompañado de un café La Bastilla y una parvita caliente.

 

    • Estaban en el hospital varios hijos al lado de su papá que está en las últimas. El papá les dice:
      • Jhon Jairo, a usted por ser el mayor le dejo los apartamentos de El Poblado.
      • Gracias, apá.
      • Oscar Ivan, a usted por ser el del medio le dejo las casas de Laureles.
      • Gracias, apá.
      • Carlos Mario, a usted por ser el menor le dejo las unidades de Belén.
      • Gracias, apá.

La enfermera le comenta a uno de los hijos:

      • Oiga, pero su papá tenía muchas propiedades pues…
      • No, es que nos está repartiendo las rutas que hacía en el carrito de la mazamorra.

       

    • Un hombre va donde un abogado paisa y le pregunta:
      • ¿Doctor, cuánto cobra por una consulta rápida?
      • Baratico, $100.000 por tres preguntas.
      • ¿Y no es mucho por tres preguntas?
      • Depende. ¿Cuál es la tercera pregunta?

 

    • Un hombre tan alto, tan alto, pero tan alto, que le mandaban la comida con voladores y le llegaba vinagre.

 

    • Un niño tan feo, tan feo, pero tan feo que lo pusieron en incubadora con vidrios polarizados.

 

  • Un hombre tan feo, tan feo, pero tan feo que trabajaba quitando hipos.
chistes paisas
    • El trabajador paisa recibe una llamada del jefe:
      • Villegas, lo llamo a decirle que le voy a bajar el sueldo.
      • No, jefe. Cómo se le ocurre. Tranquilo que yo ya subo por él.

 

    • Una mujer tan bajita, tan bajita, pero tan bajita que se paraba en una moneda y le tocaba llorar para que la ayudaran a bajar.

 

    • La esposa le dice al esposo:
      • Mi amor, quiero que pasemos un fin de semana maravilloso.
      • Ah bueno, ¡nos vemos el lunes!

 

    • Una señora tan vieja, tan vieja, pero tan vieja que cuando nació, el río Medellín apenas venía por La Estrella.

 

    • Un niño tan feo, tan feo, pero tan feo que le tocó aprender a caminar a los 4 meses porque nadie lo cargaba.

 

  • Un paisa va a una entrevista de trabajo. El entrevistador le pregunta:
    • Dígame, ¿usted habla otros idiomas?
    • ¡Que si qué! Hablo inglés, francés, alemán, italiano, sueco, japonés, chino…
    • Ah… ¿políglota?
    • También lo entiendo.
Ver Comentarios
Comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *